28 Jul Arranca la campaña del tomate de industria en Vegas Altas con rendimientos aceptables, pero los agricultores vuelven a chocar con precios “irrisorios”
La recolección de tomate de industria ya está en marcha en la zona de Vega Alta del Guadiana, con unos rendimientos que, de momento, se califican de aceptables. Así lo traslada Antonio Jesús Rodríguez, presidente de la Asociación Profesional de Agricultores y Ganaderos de Don Benito y Comarca, quien recuerda que, como ocurre casi cada año, las primeras siembras están dando mejores resultados que las que vendrán después, por lo que el sector no espera que 2026 sea la excepción a esa tendencia.
Según el propio Rodríguez y otros agricultores de la comarca consultados, el problema de fondo no está tanto en el campo como en los contratos: los precios pagados por la industria transformadora vuelven a considerarse insuficientes. Desde el sector aseguran estar cobrando alrededor de 40 euros menos por tonelada que hace dos campañas, una caída que se suma a la ya vivida el año pasado, cuando el precio también se quedó muy por debajo de lo reclamado por los productores.
Un problema que no es nuevo
Esta denuncia coincide con lo que distintas fuentes del sector agrario llevan meses trasladando a la opinión pública. Para esta campaña se ha planteado una oferta de 107 euros por tonelada, mientras que estudios universitarios sitúan el coste real de producción en 137 euros por tonelada. Desde el propio sector se advierte de que “aquellas industrias que paguen por debajo de este precio estarán incumpliendo la Ley de la Cadena Alimentaria”.
Otras voces del campo recuerdan que la campaña pasada el precio también rondó los 100 euros por tonelada, y que este año una de las principales compradoras salió al mercado ofreciendo 105 euros, mientras la otra tardó en fijar su precio de salida, una demora que los agricultores interpretan como una forma de presión antes de que tengan que declarar sus cultivos en la PAC.
A esta presión sobre los precios se suma otro factor que está condicionando la campaña: las altas temperaturas. Desde distintas organizaciones del sector se han advertido mermas de cosecha que podrían superar el 30% y llegar hasta el 40% en algunas parcelas debido a las olas de calor, lo que adelanta la maduración del fruto y dispara la podredumbre apical.
“Los agricultores seguimos peleando”
Rodríguez describe una sensación compartida por buena parte del sector: la de estar defendiendo un cultivo cada vez menos rentable frente a unos insumos que no dejan de encarecerse. Otros agricultores de la zona, consultados en las mismas fechas, coinciden en ese diagnóstico y añaden que cada vez son más los productores que “reniegan” de seguir adelante con el tomate, un cultivo que consideran fundamental para la economía local por su capacidad de generar empleo.
Y es que el tomate de industria no solo da trabajo en el campo. Detrás de cada campaña hay una cadena que incluye fábricas, talleres y una intensa actividad logística, con transportistas que dependen de estas semanas para buena parte de su facturación anual. Precisamente por el aumento del tráfico de camiones cargados de tomate, tanto Rodríguez como otros agricultores de la comarca lanzan un llamamiento a la prudencia en las carreteras durante estas fechas.
Previsión: una campaña “normal”
Pese a las dificultades, la valoración que se hace desde el campo es moderada: ni una gran campaña ni un desastre, sino una campaña “normal”, en la línea de lo que distintas fuentes del sector prevén para 2026. De hecho, otras voces vinculadas a la industria apuntan a una producción en Extremadura incluso superior a la de 2025, lo que podría seguir presionando los precios a la baja ante un mercado mundial con más de 40 millones de toneladas previstas y con grandes excedentes acumulados fuera de España.
Con la recolección apenas iniciada, el sector tomatero afronta así una nueva campaña marcada por la misma pregunta de fondo que se repite cada año: si el rendimiento del campo compensará, o no, unos precios que los agricultores llevan tiempo calificando de insostenibles.



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